¿Cuánto puedes llegar a vender al público anglosajón si consigues triunfar en Amazon?

¿Cuánto puedes llegar a vender
al público anglosajón
si consigues triunfar en Amazon?


Si autopublicas en Amazon en castellano es fácil saber, más o menos, cuántas copias venderás, sobre todo si logras posicionarte en los Top 100, o aún mejor, en los Top 10 de kindle->castellano->erótico u otro apartado igual de delimitado.

¿Y en inglés? Si tienes en cuenta que hay más personas angloparlantes, que suelen leer más, que el libro electrónico tiene mas aceptación entre esa población y que hay menos piratería, está claro que las ventas te irán mejor.

Theresa Ragan, una autora de California que ha vendido 550.000 novelas en dos años, está recopilando datos al respecto.

En la misma semana ella posicionó tres de sus libros, en inglés, en Suspense Romántico de Amazon. Uno era el nº18 (nº446 globalmente) y vendía 125 libros al día. Otro era el nº40 (nº1.087 globalmente) y vendía 80 ejemplares al día. El tercero era el nº69 (nº2.182 globalmente) y vendía 65 libros al día. Interesantes números, yes sir!

Un golpe de suerte

Un golpe de suerte

Un jueves por la tarde, hace muchos años, viajaba en tren desde Valencia a Madrid; me esperaban unas largas seis horas en aquel vagón. ¿Y a quién tenía al lado? Al director de cine Bigas Luna, el que dirigió la primera pelicula en la que coincidían Javier Bardem y Penélope Cruz. Disponía de seis horas para, de forma sutil, mencionarle que escribo y dejarle una copia de mi guión. ¡Vaya golpe de suerte!

Pues no.

Suerte cero, porque no escribía guiones. Es imposible tener una copia escondida en la maleta de algo que no existe.

Lástima.

Ahora una pregunta. ¿Tienes ahora mismo contigo una copia en papel, encuadernado en espiral, de tu novela? ¿La llevas en tu maletín o en el coche cuando vas de viaje? Imagina esta escena: Ves a una mujer con su hijo en el arcén de la carretera. Se le ha acabado la gasolina. Te ofreces a llevarles hasta la gasolinera y traerles de vuelta. En el camino charláis y descubres que trabaja como editora en Random House Mondadori.

Es poco probable que ocurra, pero si pasa y no llevas contigo tu novela, te vas a acordar de este artículo, y de todos mis ancestros.

Una estructura clásica


Una estructura clásica


Un anónimo genio de la narración ha colgado una foto en internet. La descripción de la imagen es un relato corto en tres frases con final sorpren­dente. Veamos el texto:

Mi compañero de habitación me quitó las llaves del coche a la cinco de la madrugada. Diez minutos más tarde oí un golpe estruendoso y brutal. Buena decisión, pensé.

Analicemos:

1: Mi compañero de habitación me quitó las llaves del coche a la cinco de la madrugada.

Un comienzo lleno de posibilidades, dejando preguntas por contestar. ¿Robo? ¿Sorpresa? ¿Venganza? ¿Imprudencia?

2: Diez minutos más tarde oí un golpe estruendoso, brutal.

Se resuelve el enigma. Un accidente de tráfico.

3: Buena decisión, pensé.

Una frase sarcástica que resume la indignación del narrador.

Ahora viene lo bueno. Mira la foto y te darás cuenta que te ha hecho un doble juego. El final sorprendente se revela cuando ves la escena y tu cerebro tiene que re-escribir la historia; en este caso la clave es el derribo por el peso de la nieve del tejado del garaje. Estos cuatro pasos (1: Preparación 2: Supuesta resolución 3: Prematura reacción 4: Giro sorpren­dente) pueden usarse como estructura de un párrafo, un capítulo o una novela.

Longevidad


Longevidad


Últimamente he leído en varios medios algunos artículos coincidentes en una idea: que si te limitas a escribir novela romántica te condenas a una carrera corta como novelista; tendrás salida mientras dure la moda de “50 sombras”.

Es ya demasiado tarde para preguntarle sobre este tema a la novelista Ida Pollock, que murió ayer a los 105 años. Escribía novela romántica y erótica y si no la conoces es porque utilizaba diez seudónimos distintos. Durante su larga carrera publicó 123 novelas, lo que demuestra que nunca se le ago­taron ni las ideas ni el entusiasmo por escribir. Teniendo en cuenta que el año que viene se publicarán sus novelas número 124 y 125, creo que si hubiera leído los artículos que he mencionado al principio, se hubiera partido de risa.

Cuerpos Perfectos


Cuerpos per f ec tos
Me gustan las chicas guapas, esas de medidas perfectas, de exquisitas proporciones. Así que lo tengo claro, poblaré mi novela de personas espe­ciales, bellas e imponentes, que logren emocionar... Pero, un momento, para cuerpos perfectos, para proporciones hermosas y simetría exacta (cosa que no ocurre en la naturaleza), tenemos a los maniquíes de escaparate; sin embargo aunque sí son perfectos, también son estériles; es imposible que lleguen a emocionar jamás.

Rectifico.

Un maniquí sin defectos nunca te emocionará. Aquí tienes un video con una música preciosa de fondo para que puedas realizar el ejercicio de hoy: pasar los cuatro minutos y medio que dura la grabación meditando sobre la belleza de la imperfección.

Cuando no te salen las palabras


Cuando no te salen las palabras


Deléitate en las palabras. Nuestro cerebro y su relación con el lenguaje es una especie de milagro, de magia fantástica.

Por eso muchas veces sentimos una fuerte frustración cuando tenemos una idea estupenda y no acabamos de encontrar el vocabulario preciso que la defina como nos gustaría.

En momentos así miro este video de un paciente que sufre de afasia de Wernicke. Es inteligente. Sabe lo que quiere decir, pero su cerebro es incapaz de formar las palabras. La entrevista está en inglés pero da igual porque es incapaz de pronunciar otra cosa que no sea “to-no”. Al final del video logra contar hasta cuatro, pero contar hasta veinte se le escapa.


Chicos, tenemos mucha suerte.

Una fórmula para sorprender


Una fó rmula para sorprender

Crea un personaje muy manido. Un estereotipo. De los que no sorpren­den, de los que se ven venir. Por ejemplo, de un motero cincuentón, bar­budo, gordo y tatuado, nos esperamos que tenga mal carácter.

El segundo paso es crearle una personalidad totalmente opuesta a lo que indica su apariencia exterior.

Esto funciona y te lo demostraré. En Estados Unidos hay una organización de moteros voluntarios que acuden a proteger y apoyar a niños maltratados. Trabajan en casos muy duros: niños que han sido violados por un familiar y que, a pesar de haber cambiado de domicilio para alejarse del maltratador, el miedo que siguen padeciendo no les permite ni siquiera dormir. Tienen que convivir con el pánico y el terror hasta la celebración del juicio.

La organización analiza a todos los voluntarios de forma exahustiva. Los que son aprobados para esta labor reciben el asesoramiento de psicólogos y el permiso de la familia y de la policia para que la situación sea cien por cien segura. Para empezar, se presentan en la casa para hablar con el niño o niña e informarle de que ellos van a estar 24 horas al día rodeando la casa para que nada pueda pasarle. El día del juicio es el más duro, pero el niño acude rodeado de moteros enormes y se siente más seguro. Cuando llega el momento de subir al estrado los moteros lo acompañan por el pasillo del juzgado y se sientan en primera fila susurrándole “no le mires a él, míranos a nosotros”.

Fotos de los moteros

En un caso reciente el juez le preguntó a un pequeño si tenía miedo, y el niño respondió “No, porque mis nuevos amigos me protegen y dan más miedo que él”.

¿Sorprende? ¿Emociona? ¿Verdad que sí? Pues guarda esa técnica en tu bloc de ideas: Estereotipo claro/Personalidad totalmente opuesta.