|
Tontónimos Una amiga me saludó por el messenger:- - Hola majo Queriendo parecer divertido, ocurrente y de buen humor respondí:- - Espera, ahora tengo que buscar una palabra chula para responderte. Fui a una página de sinónimos, y le contesté, todo orgulloso yo:- - Hola, jacarandosa A lo que ella me respondió:- - La jacaranda creo q es una planta tropical Lección aprendida. Usar diccionarios para encontrar palabras que (aunque correctas) son desconocidas tanto para mí como para mis lectores, en muchísimos casos, será un total error. |
Tontónimos
Siempre te queda la palabra
|
Siempre te queda la palabra Cuando Mahler oyó tocar al pequeño Erich Goldberg bailó por la habitación exclamando que ese niño, que por aquel entonces tenía sólo 10 años, iba a ser el siguiente Mozart. Goldberg, judío austriaco, llegó hasta Hollywood donde cosechó grandes éxitos componiendo extraordinarias bandas sonoras. Cuando los Nazis anexionaron su país, un amigo compositor le visitó y le pilló in fraganti haciendo las maletas. Se volvía a Austria; una decisión a la vez romántica, valiente y suicida. En ese momento Goldberg estaba trabajando en la banda sonora de Robin Hood y su amigo le persuadió para que continuara trabajando y se olvidara de ese peligroso viaje porque combatir el nazismo físicamente era una total locura pero que con su arte podía expresar su opinión y seguir con vida: “El Sherrif de Nottingham, malvado y corrupto, luchaba contra los hombres libres; es la misma historia de siempre. ¡Exprésalo en la música!” Por esa partitura, recibió el primer Oscar otorgado a un compositor, y en el manuscrito en papel de la música de esta escena, se puede leer una vez tras otra de su puño y letra, entra pentagrama y pentagrama, la frase: “Mata a los Nazis”… Y una vez que te lo cuentan no puedes evitar escuchar ese sentimiento que impregna la estridencia de la orquestación. Expresa tus emociones a través de tu arte. Escribe sobre tus personajes con la pasión, alegría o desesperación que te produce tu vida y lo que la rodea. |
Como exprimir una lágrima en tres pasos
|
Como exprimir una lágrima en tres pasos Los humoristas usan un vocablo en inglés, “TIMING”, para hablar de la importancia del tiempo, el orden de las frases y las pausas entre ellas para conseguir provocar una risa. También es necesario dominar esa dosificación de información para crear otras emociones. Primero necesitas crear el clima justo de expectación; seguidamente, que se resuelva pero sólo de forma parcial, y rematar “soltando” en el momento justo esa dosis de emotividad perfecta, la del nudo en la garganta y la lagrima en la mejilla. Para ilustrar el “timing” dramático, te voy a contar la historia de un señor inglés que salvó a 669 niños judíos de la Alemania nazi. Como verás, te acabo de “soltar” la parte triste de la historia, pero ahora te sacaré una lágrima en tres pasos. Mira el vídeo de un programa documental que se emitió cuando finalmente se descubrió lo que había hecho hace tantos años. Él ni se lo había contado a su esposa. Allí estaban los primeros dos pasos. Primero, que una mujer a la que salvó de pequeña, estaba justo a su lado; segundo (y deliberadamente guardaron ese as en la manga para el efecto dramático) casi todo el público estaba compuesto por los niños que él había rescatado. Y yo guardo el golpe emotivo número tres; anteayer Sir Nicholas Winton murió a los 106 años. ¿Ha funcionado? Cómo escritores, no olvidemos ese truco de los tres golpes dosificados, y como personas no olvidemos a Sir Nicholas. D.E.P. |
Las musas dan la nota
|
Las musas dan la nota Los grandes compositores clásicos se inspiraban en diversas obras literarias para componer sus piezas, especialmente cuando se trataba de óperas; pero tenemos que reconocer que ahora nos devuelven el favor siempre que queramos. Si quieres escribir un párrafo describiendo a tu protagonista pasmado ante una visión insólita, acompáñate de esta pieza de música que tanto se ha utilizado en trailers de cine para evocar asombro y belleza. Que la música inspira está más que claro, como lo demuestra, por ejemplo, el inicio de la banda sonóra de “Bella y la Bestia”, por el premiado compositor Alan Menken. |
Publicar, por fin
|
Publicar, por fin Me da un poco de envidia cada vez que se festeja un nuevo “fenómeno editorial”. Y me quedo con la sensación de que en la mayoría de las ocasiones son historias inspiradoras de un autor de 18 años que ha sorprendido a todos con su madurez, o de una escritora que ha creado la primera obra maestra del siglo XXI antes de sacarse el carnet de conducir. Y entonces me fustigo: Llego tarde. ¡Llego muy tarde! Olvídate de ese pensamiento negativo y mira este video. Es el final de una carrera de resistencia de 160km. El máximo tiempo permitido es de 30 horas, faltan ya pocos segundos y está llegando una participante que tiene 71 años. ¡Mira la reacción del público! Puedes emocionar por ser el primero; puedes emocionar por ser el último. Una editorial necesita festejar la historia de la creación de su nueva novela como estrategia publicitaria. Si tuvieras 16 años, hablarían de tu juventud; pero si no es ese el caso, ya buscarán otro enfoque para crear interés como sea. JK Rowling no era tan joven, así que se inventaron que no podía pagar la calefacción. Si quieren dar publicidad a tu novela encontrarán la manera de hacerlo y de presentarte como un autor la mar de interesante... aunque sea porque te has dedicado a tu novela apasionadamente toda tu vida y la publicas a los 71 años. ¿Quién se la va a perder? |
Cómo llamar la atención de Hollywood
|
Cómo llamar la atención de Hollywood Un comentario al post de ayer contenía la frase “yo no creo que tenga una novela que sirva para la televisión”. Algunas novelas parecen ideales para ser adaptadas como películas, otras como series, pero el mundo audiovisual requiere grandes inversiones y por ende la frase más común en las productoras no es “este es un buen guión”, ni “esto da para una serie”, sino “esto puede generar dinero”. Ese millón de lectores que ha conseguido tu novela, es un millón de espectadores potenciales para su adaptación audiovisual. Un ejemplo es la novela “Almuerzo desnudo” de William S. Burroughs. No es lineal, no tiene trama, el mismo autor dice que los capítulos pueden leerse en cualquier orden. Muchas novelas tienen romance y una heroína buenorra; esta tenía asesinato, abuso infantil, y la heroína se la inyectó el autor durante todo el proceso de escritura. Al ser publicada durante los experimentales años 60, adquirió fama y mucho éxito en los estados (hablamos de EEUU) donde no fue prohibida. Treinta años después se rodó la película. Busca tu millón de lectores, y Hollywood buscará tu número de teléfono. |
Adaptación televisiva
|
Adaptación televisiva Esta semana la BBC ha terminado de emitir su adaptación de la maravillosa novela “Jonathan Strange y el señor Norrell” de Susanna Clarke. Ha sido un éxito de público y crítica, como se suele decir. Sin embargo, su inaudita audiencia del primer episodio (liderando la parrilla con cuatro millones y medio de espectadores), fue cayendo semana tras semana hasta llegar, en el séptimo y último episodio, al millón y medio. El post mortem publicado en el prestigioso “Radio Times” es interesante para cualquier novelista. El periodista propone una teoría muy concreta: la serie sufrió por ser DEMASIADO fiel al libro. Lo que cautivaba en la página, confundía en la pantalla. Para muchos autores la idea de vender la historia a algún medio audiovisual es un sueño que se vislumbra lejano pero la mar de atractivo. Nuestro consejo: sueña. Haz lo que sea con tal de seguir con la moral alta y con los ánimos suficientes para seguir escribiendo... aunque tampoco estamos diciendo que empieces ya tus adaptaciones para Hollywood o la BBC. Ni te plantees cambiar una escena para hacerla más visual, menos costosa de filmar o más televisiva. Eso es un trabajo posterior para expertos en otra disciplina... y tampoco aciertan siempre. Si tu novela es una maravilla puede que lo intenten, claro, pero será en un futuro más o menos lejano. Susanna Clarke comenzó a escribir su libro en 1994, lo vio publicado en 2004 y acaban de emitir la serie. Si sueñas con ver tu historia en la pantalla, grande o pequeña, harías bien en seguir un único consejo: escribe una buena novela. |
Suscribirse a:
Entradas
(
Atom
)